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Abril 12, 2018

Mujeres que abrieron el camino a las minas

Iniciando el recuerdo por las profesionales de la minería, es preciso subrayar que la Ingeniería Civil de Minas, en la Universidad de Chile, es una especialidad de la Ingeniería desde 1853 y esa casa de estudios es la entidad más antigua en impartirla tanto en el país como en Sudamérica. Sin embargo, en el país, la entrada a ésta y en general a cualquier carrera, estuvo vedada a las mujeres hasta 1877.

Las Pioneras

En 1938; es decir, después de 85 años de la creación de la especialidad y tras más de 60 años del ingreso legal de las féminas a la educación superior, entró en aquellas aulas Carmen Schwarze, única mujer de su curso, y quien, en 1944, se convertiría en la primera mujer, en Chile y Latinoamérica, en egresar como ingeniero civil de minas.

Carmen Schwarze era hija de padre alemán, enviado por la Compañía Minera Müller, de Holanda. Nacida y criada en la localidad de Domeyko, fue natural seguir la senda de la minería, tanto para ella como para sus dos hermanos mayores, quienes siempre la apoyaron en cuanto a ser profesional.

Carmen, al final de su programa de estudios, obtuvo el "Premio Juan Brüggen", otorgado anualmente, desde 1942, por el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCH), al egresado más sobresaliente de la generación de la Universidad de Chile.

Esta pionera, además fue ayudante de mineralogía y petrografía del profesor Hernán Danús, ingeniero en minas de la misma casa de estudios (también escritor), muy destacado profesional y presidente del IIMCH en cuatro períodos.

En 1945, Carmen entró como ingeniero geólogo al Departamento de Minas y Petróleo del Ministerio de Economía y Comercio (aún no había Ministerio de Minería). En 1947 obtuvo una beca del gobierno de Estados Unidos para estudiar micropaleontología en el Geological Survey, regresando un año después a su trabajo en el mismo ministerio.

A principios de los 70, la profesional fue docente en la carrera de geología en su alma máter y también volcó su interés científico en una nueva técnica de difracción de minerales a través de rayos X, junto con trabajar -por aproximadamente una década-, en el Instituto de Investigaciones Geológicas, hasta que la entidad se convirtió en el actual Sernageomin, a inicios de los años 80.

Cabe mencionar, además, que Carmen era tía de Hermann Schwarze (hijo de su hermano Juan). Hermann es el creador del Convertidor Teniente, uno de los máximos hitos que la minería chilena le ha dado al mundo.

La ingeniero murió en 2015 en Chile, un poco antes de cumplir 95 años.

Más de una década después, en 1958, la segunda mujer que se tituló como ingeniero civil de minas fue Beatriz Levi (egresada en 1952). Ella, según comenta el profesor Hernán Danús, en uno de sus libros, fue parte del grupo que fundó las bases de la geología en Chile para la segunda mitad del Siglo XX. Al decir de la historiadora Celia Baros: "Beatriz tuvo, entre varios méritos profesionales, ser ingeniero de minas e interesarse mucho por la mineralogía y la geología, comenzando a especializarse en 1954 en el U.S. Geological Survey, en Washington y Denver. Entre 1961 y 1963 realizó su doctorado en geología en la Universidad de California, en Berkeley. Luego, fue becada por la Fundación Guggenheim para estudiar en el Centro Vulcanológico de la Universidad de Oregón". Posteriormente regresó a Chile y dictó cátedras en el mismo Departamento de Minas donde estudió.

También impartió clases en la Universidad de Estocolmo y en otras universidades europeas, así como en algunas norteamericanas. Además, elaboró numerosas publicaciones científicas en español, inglés, italiano, francés y sueco. En 1988 obtuvo la Medalla al Mérito "Juan Brüggen", distinción que cada tres años otorga el Colegio de Geólogos de Chile, desde 1985. En 2003, la historiadora Celia Baros la calificaba como "una profesional reconocida internacionalmente", en la revista que conmemoró los 150 años de la Universidad de Chile.

Entre ambas pioneras no hubo ingresos de otras mujeres en la Universidad de Chile. Cabe mencionar que sólo esta casa de estudios tuvo esta carrera a nivel profesional por varios años, las otras instituciones que la impartieron, pero confiriendo títulos técnicos, fueron la Escuela de Minas de Copiapó, desde 1857, y la Escuela de Minas de La Serena, desde 1886.

Por su parte, la Escuela de Artes y Oficios -después Universidad Técnica del Estado y actual Usach- creó la Escuela de Ingenieros Industriales, recién en 1940, con especializaciones como minas, lo que dio origen a la Facultad de Ingeniería.

Cabe destacar que tanto a Carmen como a Beatriz, el IIMCH les rindió homenaje en 1994 en la memoria institucional de sus 80 años.

Las transgresoras

En Chile, en 1931, se promulgó una ley que impedía el ingreso de mujeres en minas subterráneas, por motivos de seguridad. Tuvo diversas excepciones con el paso del tiempo, pero en la práctica se derogó definitivamente en 1996.

A principios de los 90, cuando dicha ley tenía plena vigencia, Alejandra Arévalo (1954) la desafió. Ella transitó por la mina subterránea más grande del mundo, contraviniendo la mentada norma, por tres años. "Yo soy científica y esa ley obstaculizaba el conocimiento que yo requería para mi trabajo. Ahora, hubo colegas y jefes que me ayudaron y, además, nadie me denunció. Finalmente, gracias al gerente de entonces, dejé de ser proscrita en 1993", recuerda.

Alejandra es geóloga de la Universidad de Chile, y a la sazón trabajaba en El Teniente, donde fue la primera mujer contratada en su especialidad. Su insurrección le valió hasta una leyenda que dice que se pintaba bigotes para poder entrar a la mina, pero ella nunca cambió su atuendo habitual, y siguió usando lo de siempre, o sea, el pelo largo y aritos llamativos.

Es decir, Alejandra nunca ocultó que era una mujer quien se adentraba en el corazón de la tierra... Ahora, todo eso le trajo diversos sinsabores, sólo por el hecho de ser mujer, pero se defendió legalmente. Y, con su hazaña, de paso, allanó el camino para muchas sucesoras.

La osadía de Alejandra fue celebrada con el "Premio Mujer Destacada en Minería", otorgado anualmente por el ministerio de dicha cartera, desde 2008, siendo Arévalo la primera en recibirlo.

La profesional trabajó por más de 30 años en Codelco, aportando a la empresa estatal todos sus conocimientos en la geología del yacimiento; además de desarrollar, desde las cimientes, el área de geometalurgia. Fue socia de Ansco hasta 2016, cuando se retiró.

Alejandra Arévalo hoy vive en Machalí e imparte clases a universitarios, bajo el programa gubernamental "+Capaz".

Algunas grandes, de ayer y hoy

El profesor de la Universidad de Chile, Bruno Behn (1939), quien además fue director del Departamento de Ingeniería en Minas de la misma entidad, comenta: "Hay varias mujeres que han hecho grandes contribuciones en minería. Si me apuras, ahora recuerdo a dos. Perla Acuña, quien trabajó conmigo en la División El Salvador y realizó innumerables informes sobre la optimización de recuperación del cobre en procesos metalúrgicos. Aportes que, según entiendo, se usan hasta hoy. Y Juanita Galaz, quien se ha especializado en temas medioambientales en entornos mineros, pero sin duda hay muchas más", dice.

Perla Acuña (1946) es ingeniero civil de minas de la Universidad de Chile y magíster en Ciencias Aplicadas en Tratamiento de Minerales, por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.. Cuenta con 45 años de experiencia, en Chile y el extranjero. Fue miembro de organizaciones internacionales, como los comités técnicos del International Mineral Processing Congress; así como del Instituto Canadiense de Minas, Metalurgia y Petróleo y su homólogo australiano, el AusIMM, en el que obtuvo el rango de "Qualified Person".

En cuanto a referencias, el destacado ingeniero de minas, Augusto Millán, en su libro "La Minería Metálica en Chile en el Siglo XX" recuerda que Acuña, entre varios "profesionales de reconocido prestigio" (la mayoría hombres), trabajó en el Centro de Investigación Minera y Metalúrgica (CIMM), en la década de los %u201870, cuando era una entidad pública.

En el CIMM, Perla se desempeñó como directora de metalurgia. Luego, durante el Gobierno de Frei Montalva fue enviada a realizar su postgrado a Bélgica. Y, con el tiempo, ella se hizo experta en flotación. Al respecto, reconoce: "Lo que me apasiona es que en flotación industrial la suerte del mineral se juega a lo sumo en 30 minutos".

La profesional trabajó como ingeniero principal de minas en yacimientos de Katanga, en La República Democrática del Congo, por 12 años, entre los "1880 y 1890. Después volvió a Chile, donde fue subgerente de Lakefield Research, laboratorio metalúrgico canadiense. En 1995 se inició como consultora independiente.

Entre 2008 y 2010 regresó Al Congo como consultora internacional. Perla considera su experiencia en ese país como "la más enriquecedora de mi vida", conservando, hasta la fecha, lazos personales y profesionales con sus colegas belgas y congoleños. Desde 2015, Perla es asociada en la consultora de ingeniería internacional "A2B".

Juanita Galaz (1954) es ingeniero civil de minas por la Universidad de Chile y cuenta con cerca de 40 años de experiencia. Está certificada como "Persona Competente" por la Comisión Calificadora en Recursos y Reservas Mineras de Chile, donde también participa en su Comisión de Admisión. Es reconocida como especialista en temas de minería y medio ambiente. Fue asesora presidencial para el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), durante el último Gobierno de Bachelet. Adicionalmente, ha obtenido diversos premios como empresaria, fue pionera en impartir cursos online y tiene un máster en Programación Neurolingüística.

En 1980, Juanita Galaz se inició como jefa de Planta de Enami en el plantel de Vallenar, ciudad donde residió hasta 1990. Ese año ingresó como ingeniero de planificación al Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Luego, en 1992, a través de un convenio entre dicha entidad y el gobierno canadiense, viajó a Ontario con el propósito de replicar, en Chile, la experiencia del manejo ambiental de minas en esa provincia norteamericana.

Al regreso, y como resultado de aquella experiencia, a Juanita se le encarga la planificación y puesta en marcha del Departamento de Ingeniería y Gestión Ambiental del Servicio Nacional de Geología y Minería, donde previo a la dictación de la Ley 19.300, le corresponde incorporar la dimensión ambiental en la revisión de proyectos, así como la obligación de presentar un plan de cierre de faenas.

Es importante resaltar que en Chile, las exigencias legales relacionadas con el medio ambiente en entornos mineros, comenzaron en 1992 con el Decreto Nº 185, promulgado por el Ministerio de Minería, que buscó reglamentar las fuentes fijas de contaminación del aire. A ello se sumó la Ley 19.300 "Ley General de Bases del Medio Ambiente", de 1994.

Hasta entonces, el país no tenía normativa propia y bastaba con seguir los lineamientos extranjeros.

Posteriormente, a mediados de 1994, Juanita Galaz se incorpora como vicepresidente de Asuntos Ambientales y Permisos en Coeur d%u2019Alene Mines (CDE), para su proyecto Fachinal, en Chile Chico, cargo que ocupó hasta 1999. En ese rol, Juanita asume la responsabilidad de presentar el proyecto a las comunidades de la Región de Aysén, obteniendo, en forma exitosa, la primera Resolución de Calificación Ambiental emitida en Chile (1995).

En 1996, autorizada por CDE, forma la empresa CEGA Ingenieros orientada a la gestión ambiental de proyectos de inversión.

Entre 1999 y 2005, Juanita fue consultora especialista del Consejo Minero, la Comisión de Medio Ambiente, y asesora en el Plan de Cierre de Minas Tambo, todos cargos que ejerció en forma simultánea.

En 2006, forma una nueva empresa destinada a apoyar a la industria minera en la obtención de permisos ambientales y sectoriales. Así nace Minería y Medio Ambiente Ltda. (MYMA), la que crece prósperamente.

En 2009, Juanita recibió el "Premio Mujer Empresaria" y el %u201CGran Premio Empresario Destacado%u201D, otorgados por el Banco BCI. En 2010, El Mercurio y Mujeres Empresarias la eligieron entre las "100 Mujeres Líderes". En 2015, Juanita fue invitada a participar como miembro de la Comisión Asesora Presidencial para la revisión del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

Adicionalmente, la ingeniero fue docente de diversos cursos en el Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile. Además, ha organizado y participado en numerosos congresos y seminarios relacionados con asuntos medioambientales, disposición de relaves y cierre de faenas mineras, a nivel nacional e internacional.

Juanita también ha sido invitada por diferentes medios a conversar sobre temas medioambientales y relacionamiento con comunidades en entornos mineros. En uno de esos eventos, ante la pregunta: ¿Cuál cree que es su mayor aporte en minería?, respondió: "Yo no creo haber sido un aporte, por el contrario, creo que la minería me ha permitido desarrollarme profesionalmente".

Actualmente, Juanita Galaz vive en Santiago y es la directora ejecutiva de MYMA.

Las líderes

Considerando a Carmen Schwarze y Beatriz Levi, en 2003, habían egresado sólo 30 mujeres de Ingeniería Civil de Minas en la Universidad de Chile. De ese entonces, pasaron 15 años y la realidad hoy día en el país cambió drásticamente, pues se contabilizan muchas más profesionales de esa y otras casas de estudios superiores.

Si bien las mujeres, a 2018, constituyen sólo el 11% de las socias del IIMCH y, en general, siguen siendo una gran minoría en el ámbito minero, la verdad es que cada vez son más, e incluso han alcanzado puestos en las más altas esferas.

En cuanto a ocupar espacios en las cúpulas, el primer gran hito fue en lo académico, en 1987, cuando Eliana Almendras, ingeniero civil de minas por la Universidad de Chile, se convirtió en la primera -y única mujer a la fecha-, que ha dirigido el Departamento de Ingeniería de Minas de la Casa de Bello. Y, además, la única persona en hacerlo en dos períodos.

Desde entonces, hubo varias puertas que se fueron abriendo a las mujeres en el ámbito minero, pero es en 2006 cuando ocurre un gran hito: el nombramiento ministerial en minería de Karen Poniachik, la primera mujer en la historia de Chile, al mando de esta cartera.

Karen Poniachik (1965), es periodista por la Universidad Católica y tiene un máster en Relaciones Internacionales de la Universidad de Columbia. Residió durante 12 años en Nueva York, donde fue directora de Programas Empresariales y Financieros en el Council of The Americas. En el año 2000 regresó a Chile para trabajar como vicepresidente ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras, en el Gobierno del Presidente Ricardo Lagos.

Durante el primer mandato de Michelle Bachelet (2006 - 2010) fue designada ministra de Minería, estableciendo, así, el hito de ser la primera mujer en ocupar dicha investidura. Ella compartió parte de sus recuerdos de ese tiempo, expresando:"Uno de los momentos más emocionantes de mi vida fue cuando tuve el honor de ser la primera mujer invitada como oradora principal a la cena anual de la Bolsa de Metales de Londres (LME). Hablé en mi calidad de ministra de Minería, ante casi tres mil inversionistas; especialmente sobre nuestra decisión, como país, de ahorrar los excedentes del cobre en momentos en que el metal rozaba los cuatro dólares la libra.

El toque de gracia fue el collar de cobre trenzado que me hizo la orfebre Chantal Bernsau, comentado y celebrado por todos los asistentes. Cómo no, la ministra del principal productor de cobre del mundo tenía que lucirlo no sólo mostrando cifras de inversión y producción, sino que en toda su versatilidad y esplendor. Fue una velada extraordinaria que recuerdo con nostalgia y, sin duda, mucho orgullo. Hubo también momentos de tristeza, entre ellos las frustraciones asociadas a las presiones políticas y críticas demagógicas de parlamentarios. Es cierto, tuve que aprender en qué consistía la lixiviación, la ley del levante a pluma, y las solicitaciones de manifestación y mensura, entre decenas de conceptos técnicos. Pero como soy matea, lo hice rápidamente para así poder enfocarme en los objetivos de política pública que nos habíamos propuesto".

"Uno de ellos fue la incorporación de más mujeres a la actividad minera. Mi primer discurso en Sonami fue justamente en torno a ese desafío, ante la sorpresa -e incomodidad incluso- de un auditorio compuesto prácticamente sólo por hombres. Otro objetivo fundamental era fomentar el conocimiento entre los chilenos, pues, muchos, ni siquiera saben para qué se usa el cobre, dónde queda Potrerillos o Caletones o quién fue Hernán Videla Lira. Hoy revivo esos años mostrándole fotos y videos a mi pequeña hija Ana. Enseñándole en qué se usa el cobre, revisando imágenes de Chuquicamata y El Teniente, explicándole qué son los cátodos y hablándole del aporte de las mujeres en el sector. Le regalé un casco de minero y, pese a que alegó porque sus amigas usaban coronas y varitas mágicas, se los pone de tanto en tanto para jugar a ser minera: el casco y el collar de cobre que usé en la cena de la Bolsa de Metales%u2026" (Pontiachik, WIM).

Actualmente, Karen Poniachik es directora del Centro Global de la Universidad de Columbia para América Latina, con sede en Santiago, y participa de diversos directorios corporativos.

Al inicio del segundo Gobierno de Michelle Bachelet (2014 - 2018), quien obtuvo la jefatura ministerial en la cartera de Minería fue, nuevamente, una mujer. La segunda en ese cargo en la historia de Chile, y la primera en mantenerlo por todo el período, Aurora Williams.

Aurora Williams (1962) estudió ingeniería comercial en la Universidad Católica del Norte. Luego obtuvo un máster en Dirección y Administración de Empresas, por la Universidad de Lérida, en España. En el transcurso de su carrera, ejerció varios cargos ejecutivos en empresas privadas, así como en el sector público, entre los que destaca haber sido Seremi de Obras Públicas en Antofagasta, durante el primer Gobierno de Michelle Bachelet. En 2014, asumió como ministra de Minería.

Durante el ejercicio como la titular del Ministerio de Minería, realizó cuantiosas acciones, las que se pueden evidenciar con sólo revisar los innumerables recortes de prensa relacionados con ellas. Al respecto, en junio de 2017, en un acto del IIMCH, la ministra resumió parte de esta labor en las siguientes palabras: %u201CEl Ministerio ha trabajado en convertir a la minería en una plataforma de desarrollo integral que busca mecanismos para incrementar la productividad, innovación, participación de las comunidades, sensibilidad con el entorno, seguridad y, sobre todo, la inclusión, que ha sido el sello de la administración de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet. En esta tarea, el principal aliado ha sido el diálogo multiactor, acogido ampliamente por nuestra minería, y que está basado en escuchar requerimientos y propuestas; sentarse a diseñar proyectos consensuados y, finalmente, trabajar unidos en su desarrollo%u201D.

En ese contexto, la autoridad señaló, además, varios ejemplos, entre ellos la Política del Litio y Gobernanza de los Salares; la Capitalización a Codelco; el crecimiento en un 100% de los recursos para el fomento y la asistencia de la minería de baja escala; la actualización del Reglamento de Seguridad Minera; la Ley de Estabilización del Precio del Cobre para la Pequeña Minería. Mencionó, también, la redacción del %u201CDecálogo de la Industria Minera, por la Incorporación de Mujeres y la Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal%u201D.

Aurora Williams, amante del folclore y ex campeona regional de cueca, vive actualmente en Santiago, pero se espera que pronto retorne a su ciudad natal, Antofagasta, para estar cerca de su familia y especialmente de su nieto.

Ahora, en el Chile actual, donde la mujer ya tiene una presencia importante en minería, Claudia Monreal vio la necesidad de unir fuerzas y crear redes, por eso creó la filial chilena de la organización internacional Women in Mining (WIM).

Claudia es ingeniero civil de minas por la Universidad de Santiago de Chile, tiene un máster en Administración de la Universidad Adolfo Ibáñez y de Deusto España; además es especialista en geoestadística. Desde el año 2000 ha sido consultora para modelamiento de recursos y reservas en variados proyectos, nacionales y sudamericanos, además en Canadá, Estados Unidos, Australia e Indonesia.

En 2007 se fue con su familia a Australia para asumir su nuevo puesto como gerente técnico de la empresa Maptek, compañía australiana de softwares mineros. Vivió casi cuatro años en la ciudad de Perth, centro neurálgico de la minería en ese país. Allá necesitaba crear redes y en esa búsqueda conoció WIM. Entidad que Claudia definió de la siguiente manera: "Es una organización internacional que nace en el Reino Unido en 2006 y que ahora está prácticamente en todo el mundo. Su objetivo es reunir a todas las mujeres profesionales y técnicas que trabajan en minería en cada uno de sus respectivos países, promoviendo el empleo, la conservación y desarrollo de las mujeres en la industria minera. Además, es una red laboral que nos permite apoyarnos globalmente. Es decir, si alguna mujer de la red viaja a algún lugar, las mujeres de WIM de esa zona la reciben".

En 2010, Claudia volvió a Chile y creó la consultora Core Mining Studies. Ese mismo año, al ver que WIM no existía en el país, se contactó con la representante global, en el Reino Unido, y ella le comentó que hubo una iniciativa, fallida, en Chile, y le ofreció a Claudia retomarla. Ella aceptó. Al respecto comenta: "Empecé con mis contactos creando un grupo en Linkedin, con 100 personas que eran mis redes más cercanas. Esto duró alrededor de cuatro años. En 2014 partí de manera más concreta. Desde esa fecha, nos juntamos una vez al mes. Así empezamos a construir nuestro WIM Chile, de acuerdo con las expectativas de las mujeres que fueron llegando, desarrollando paso a paso cuál iba a ser el propósito de construir esto aquí".

"Actualmente, somos más de 2.000, transformándonos en el mayor grupo de socias de WIM a nivel internacional. Todo esto es gracias a que Chile es una potencia minera. Ahora, las mujeres han ido entrando cada vez más en la minería, pero aún somos una minoría. Nosotras creemos que es importante el equilibrio. Y por eso trabajamos, para que haya más mujeres con poder de decisión".

Claudia Monreal trabaja como consultor internacional y es gerente general de Core Mining Studies, preside WIM y vive en Viña del mar.

Y así, se han ido sumando mujeres que, desde distintos frentes, han realizado aportes relevantes en minería. De hecho, para este reportaje fueron apareciendo en la conversación los nombres de María Isabel González (experta en sector energético), Irene Astudillo (del CIMM), Mirtha Solari (en operaciones y exploración minera), entre muchas otras destacadas en este ámbito.

A todas ellas, así como a las pioneras, las transgresoras, las líderes y tantas más que no fueron mencionadas aquí, gracias. Gracias, porque han hecho importantes contribuciones en el camino de la inclusión de la mujer en la senda de la paridad minera. Un camino que vale la pena construir.


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