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Enero 12, 2018

Jaime Gutiérrez Castillo:

"Yo me voy muy contento después de lograr grandes hitos en mi carrera profesional y creo que ya es tiempo de dar un paso al lado en esta empresa y de empezar otra actividad. En mis planes está volver a Concepción, instalarme allí, entregar mis conocimientos a las nuevas generaciones de profesionales y ser un aporte a la comunidad. Mi interés es volver a las aulas, integrarme en alguna universidad y realizarme en una nueva experiencia como docente y guía de futuros profesionales. Yo creo que así como llegué acá y logré salir adelante, ahora que tengo mucho más experiencia, podré salir airoso en esta nueva etapa de mi vida", comenta Gutierrez.

Haciendo una retrospectiva de su vida y de su trayectoria en Chuquicamata, fuimos en busca del profesional y su recuento de logros en su compromiso gremialista.

Jaime Gutiérrez es ingeniero civil eléctrico de la Universidad de Concepción, MBA de la U. de Chile, diplomado en Ingeniería de la Calidad de la UTFSM y con 31 años de trabajo en Codelco Chuquicamata, fue Director de Codelco y estuvo 17 años en la directiva de Ansco, llegando a Presidente de la Regional Antofagasta y a Presidente Nacional, entre otros cargos.

De ingeniero de mantenimiento eléctrico a experto en desarrollo de recursos mineros

"Soy originario de Concepción y estudié Ingeniería Civil Eléctrica en la Universidad de Concepción, estuve en la ciudad unos meses buscando trabajo, pero en esos años (1985) no había muchas oportunidades, así que me vine al norte invitado por un tío abogado que trabajaba en Calama, me vine vivir con él unos meses y entre contactos logré la oportunidad de ingresar a trabajar como profesor en Inacap y a honorarios en Codelco Chuquicamata, en el Departamento de Construcción, luego hubo un concurso, postulé y entré a trabajar con contrato indefinido en octubre de 1986 a la Superintendencia de Servicios Eléctricos".

Allí empecé a desarrollarme en el campo laboral, Codelco es una gran universidad, un inmenso laboratorio natural, porque todo lo que se aprende en las aulas lo puedes desarrollar acá, se aprende mucho más en terreno, en el cerro, en la práctica, con los trabajadores y en el trabajo en equipo con los colegas. Aprendí a relacionarme con los `"viejos", como les decimos con cariño y respeto, y en lo técnico aprender la operación y mantención del sistema eléctrico. Estuve allí por 7 años, después me fui al área de Ingeniería y Proyectos, donde aprendí a conocer más del negocio, con una visión más amplia del negocio minero, desde el origen, la geología, la extracción y los procesos metalúrgicos, la logística, etc. Después me integré al equipo de la Gerencia de Planificación Estratégica en el Plan de Desarrollo Chuquicamata, liderando el área de suministros, infraestructura y mantenimiento, donde pude tener una visión global del negocio minero de Codelco Norte, en un grupo de profesionales de todas las disciplinas relacionadas con la minería, dirigido por Juan Medel, el gerente del área y nuestro jefe, a quien recuerdo como un gran líder y de quien aprendí bastante.

De allí salieron nuevas visiones de cómo desarrollar esta empresa y se formaron profesionales que se fueron en altos cargos a dirigir otras mineras de la competencia".

"Considero que fue un gran hito para mí pasar de ser un ingeniero eléctrico del área mantenimiento y proyectos, a formar parte de un área multidisciplinaria donde se trabaja en conjunto con otros profesionales expertos en minería, fue un gran logro haber sido considerado en esas posiciones dentro de Codelco, convirtiéndome en ingeniero de planificación experto en la Gerencia de Recursos Mineros y Desarrollo, pasando luego a ser Director de Gestión Operativa en la GRMD y también en la Gerencia de Sustentabilidad, llegando a una de las posiciones altas dentro del estamento supervisor, sin dejar de ser un activo Director de Ansco y socio del Sindicato de Supervisores. Pero mi máximo logro se lo debo a este compromiso gremial y al reconocimiento de mis colegas de la Ansco y de la Fesuc que me propusieron en la quina para el Directorio de Codelco, y fui nombrado por la Presidenta de la República como Director de Codelco, representando a los profesionales en el primer Gobierno Corporativo, entre los años 2010 y 2011".

Director de la Asociación Gremial Nacional de Supervisores del Cobre

"En mis tiempos de universitario no era bien visto participar en movimientos gremiales ni parecidos, eran tiempos peligrosos, sin embargo, cuando joven participé en actividades sociales a través de la Iglesia Metodista, e incluso cuando llegué a Chuquicamata me incorporé a ella y participé en las actividades que se hacían, como ayuda social en las comunidades de la zona. El año 1999 ingresé a la directiva del Ansco, ese año se renovó casi completamente la directiva, entramos un grupo de colegas jóvenes y entusiastas que queríamos cambiar y darle a Ansco un enfoque distinto. En el tiempo anterior considero que la Asociación no generaba mucho interés en los profesionales y no era conocida en la comunidad, pero cuando asumimos como directores comenzamos a buscar más participación de los profesionales, propender al desarrollo de los socios y sus familias, integrarnos con la comunidad en el desarrollo de la ciudad y de la región, hacer que los socios se conocieran más y se generaran redes de apoyo tanto dentro como fuera del ambiente laboral, y que se reflejara indirectamente como una ventaja para el desarrollo del negocio de Codelco. Nos transformamos en un ente de opinión técnica y estratégica de la minería nacional, comenzamos a participar en talleres y seminarios de temas relevantes de la política minera, en los temas de desarrollo regional, en temas de emprendimiento, innovación, culturales, etc. Fuimos muy bien acogidos y reconocidos por la comunidad y por los organismos pú- blicos del Gobierno, que nos invitaban a participar como un referente técnico. El año 2009 estuvimos a punto de perder el cupo y nuestra participación como supervisores en el Directorio de Codelco; entonces participé junto a los demás directores de Ansco y de Fesuc en las reuniones de las comisiones del Congreso de la República y con ministros de la época, hasta que logramos recuperarlo con buenas y contundentes argumentaciones.

Creo haber cumplido con mi tarea en la Ansco Regional Antofagasta y en la Ansco Nacional, en lo local terminamos con éxito todo lo que nos propusimos, desde proyectos concretos como el Club de Campo, nuestra sede en Calama, el Jardín Infantil y crecimiento de socios, y en la Nacional los temas complejos como nuestra participación en el gobierno corporativo de Codelco, relación con la Fesuc, cambio de Estatutos, desarrollo de seminarios técnicos, etc. y sé que la gente está muy contenta con el trabajo que realizamos".

De Chuquicamata a Calama

Jaime Gutierrez vivió el traslado del campamento minero a Calama, generando en Ansco nuevos desafíos y nuevas motivaciones como agrupación, de ello recuerda:

"Mientras vivimos en Chuquicamata, había mucha distancia en el desarrollo de nuestras vidas con la comunidad calameña, para nosotros era un lugar donde sólo íbamos a hacer nuestras compras y estábamos de paso. Hacíamos nuestra vida familiar en Chuquicamata, el parvulario, el colegio, los amigos, las actividades sociales, las fiestas, etc. Todo lo hacíamos en el mineral, la empresa nos entregaba casi todo y nos daba las comodidades necesarias, era un mundo aparte, y cuando tuvimos que trasladarnos había una mentalidad absurda de no querer integrarse a la comunidad de Calama. Al venirnos a Calama y hacernos propietarios de una casa en la cuidad, nos dimos cuenta de que teníamos que integrarnos, que la vida es difícil en Calama, pero también nos sentimos acogidos y que ya éramos parte de una sociedad mayor. Entonces empezamos a trabajar haciendo alianzas para realizar actividades culturales, obras de teatro, deportivas, abrimos nuestro jardín infantil a la comunidad, participamos en actividades con el Gobierno comunal y regional, apoyamos a los emprendedores a desarrollar sus proyectos a través de la Incubadora de Negocios Regional (Incuba2), de la que fui director por 10 años, y fuimos conscientes de ser agradecidos por trabajar en la empresa más importante de Chile, que es de todos los chilenos, y que teniendo un buen ingreso y un buen desarrollo, lo menos que podíamos hacer es entregar a la comunidad todo nuestro apoyo, conocimientos y esfuerzo".

Su reconocida experiencia para la gestión del personal

Unos de los temas que a Jaime Gutiérrez le tocó más de alguna vez desarrollar en su vida laboral fué %u201CEl rol del supervisor dentro de Codelco" y aún tiene una visión al respecto:

A su entender, Supervisión significa "mirar desde lo alto", lo que induce la idea de tener una visión global. "Supervisión es un proceso mediante el cual una persona que tiene ciertos conocimientos y experiencias asume la responsabilidad de dirigir a otras para obtener resultados en su trabajo. Hoy más que nunca, se requiere en las empresas tener hombres pensantes, capaces de producir con altos niveles de productividad en un ambiente altamente motivador hacia sus trabajadores. En resumen, Supervisar requiere saber planificar, organizar, dirigir, ejecutar y retroalimentar a la gente a cargo", expresa Gutiérrez.

El diagnóstico que hace de la actualidad, es que en el estamento supervisor existe un bajo nivel de empoderamiento, con una delegación inversa muy marcada y muy jerarquizada, el supervisor tiene un alto nivel de competencias técnicas y es bajo en competencias distintivas, se focaliza en la contingencia, pone énfasis en la mejora continua y no genera innovaciones más profundas por miedo a fallar y ser despedido, se aprecia una distancia en relación al negocio global y se focaliza solo en el negocio de su área. El supervisor tiene una sensación de sobrecarga de trabajo, especialmente en los de turno y operaciones. A pesar que ahora se le pide hacer un liderazgo más orientado a la relación cara a cara con los trabajadores en el ámbito de la seguridad, es muy poca la dedicación en los aspectos técnicos, no le alcanza el tiempo, es el comentario generalizado. Hay poca delegación y poca participación efectiva en el análisis y solución de problemas. Tiene la tendencia a mirar sólo su propia área, considera que la colaboración hacia afuera implica descuidar sus deberes. Hoy se le obliga a estar encima de todo para que las cosas funcionen. Tiene la sensación de ser el %u2018jamón del sandwich%u2019 y siente frustración por la sensación de tener poco reconocimiento y poco desarrollo profesional".

Añade que el supervisor del futuro debe tener liderazgo, tener conciencia de equipo, una visión compartida del futuro, debe ser facilitador y un agente del cambio. Ser facilitador en la solución de problemas, tener seguridad en la toma de decisiones, modelar con el ejemplo y con un compromiso ético. Debe saber transmitir la cultura organizacional. Él es determinante en la generación de un buen ambiente laboral, es la fuente primaria de la comunicación, es el símbolo de los principios y valores de la empresa ante los trabajadores, y es la variable más importante en la obtención de una mejor productividad.

El supervisor de Codelco debe sentirse orgulloso de ser parte de la empresa más importante de Chile, una empresa que pertenece a todos los chilenos y considerar que todo el esfuerzo que él haga en su trabajo es relevante y muy valioso para el desarrollo de nuestra nación y los más desposeí- dos del país.


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