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Julio 25, 2017

Uso de sustancias estimulantes y bebidas energéticas en el trabajo

Por: Por Dr. José Ignacio Méndez Campos, vicepresidente Ansco Nacional.

Es común escuchar a supervisores, ejecutivos y trabajadores en general, comentar sobre los efectos de alta carga de trabajo y el sistema de turnos en el organismo. En el ámbito educacional, esta situación es extremadamente común en estudiantes universitarios, sobre todo en época de exámenes.

Hay días en que levantarse de la cama y mantenerse atento y alerta durante toda la jornada, parece una misión imposible.

En este contexto, y desde hace varios años, han surgido en el mercado diversas alternativas para dar una supuesta "solución" a este problema cada vez más frecuente, que se ha asociado al estilo de vida occidental moderno. Así, las bebidas energéticas inundaron nuestros mercados, en tamaños cada vez mayores y con dosis de cafeína cada vez más altas. A su vez, nuevos fármacos como el modafinilo (Mentix®) y otros más antiguos como el metilfenidato (Ritalin®), usados para tratar enfermedades (como la narcolepsia y el trastorno por déficit atencional), son cada vez más prescritos en nuestro país para "estimular" a personas sanas y "aumentar la productividad".

Todas las sustancias descritas tienen ciertamente un efecto estimulante y activador del sistema nervioso central.

La cafeína, contenida en las bebidas energéticas, es una sustancia que existe naturalmente en ciertas plantas, y se produce también sintéticamente para usarse como aditivo en estas bebidas. Sin embargo, a su consumo a largo plazo y en dosis elevadas, se le han asociado efectos nocivos sobre la salud: insomnio, ansiedad, osteoporosis, ciertos trastornos mentales (como depresión), trastornos gastrointestinales y cardiovasculares, problemas en el embarazo y daño del esmalte dental. Los efectos de otras sustancias de las bebidas energéticas, como la taurina (aminoácido), siguen siendo desconocidos y no hay consenso en la comunidad científica sobre la seguridad de su uso. Por último, es necesario recordar que muchas de estas bebidas tienen cantidades elevadas de azúcar, con todos los efectos derivados.

En relación al modafinilo, fármaco que %u201Cpromueve el estado de alerta%u201D, ha sido utilizado para el tratamiento de enfermedades neurológicas asociadas a hipersomnia (exceso de sueño), como la narcolepsia. Su mecanismo de acción no es completamente conocido, aunque se sabe que inhibe la recaptura de dopamina y noradrenalina (neurotransmisores) en un área del hipotálamo que está relacionada con la inducción del sueño. En algunos países fue utilizada para tratar condiciones de sueño excesivo asociado al trabajo en turnos, pero la alta prevalencia de efectos adversos (cardiovasculares, psiquiátricos y reacciones alérgicas) han restringido su uso puntualmente a enfermedades neurológicas específicas y siempre bajo la supervisión de un especialista.

La sugerencia para toda persona portadora de somnolencia y cansancio excesivo, es consultar siempre a su médico de cabecera, para determinar si estos síntomas pueden deberse a alguna enfermedad tratable, como una apnea del sueño o un trastorno del ánimo. Habiéndose descartado estas condiciones, la recomendación será siempre mantener hábitos de trabajo y descanso saludables, fomentando intervenciones naturales y no farmacológicas, tanto para promover un sueño saludable como para mantenerse activo durante la jornada laboral.

Recordemos que nada reemplaza un adecuado sueño, tanto en la cantidad de horas como en la calidad del tiempo dormido.


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